Ricardo Mayorga , ex campeón de boxeo. Nicaragua.

El Matador

Hay en Nicaragua un personaje del que todos o una gran parte de la población habla, pero al que pocos tienen cariño o eso dicen. No se trata de un político, ni de un actor de telenovela, aunque algo hay en el asunto. Nació en Granada, alguna vez quiso ser alcalde de Managua y se hace llamar “El Matador”.

Se trata de Ricardo Mayorga. Un boxeador profesional nicaragüense (40 años),  campeón mundial en la categoría de peso wélter (147 libras) y  también en la mediano ligero (154 libras). En el país no destaca precisamente por su trabajo de soltar golpes y puñetazos, si no por sus comentarios vulgares, salidos de tono y muchas veces ofensivos. En algunas conferencias previas a las peleas se le veía  fumando cigarrillos con desparpajo.

Se retiró en el 2011, pero quería que los focos les siguieran iluminando. Este año empezó su carrera profesional en las Artes Marciales Mixtas (AMM), un deporte de combate que incorpora golpes y técnicas de otras disciplinas. El pasado 27 de Julio fue su segunda pelea en éste  tipo de deportes y se enfrentó al cubanoamericano René Level.

Usa poco las redes sociales, pero cuando las utiliza, lo hace con el mismo filo que cuando suelta cualquier insulto a su contrincante en una conferencia de prensa. A Level le advirtió por Twitter así: Espero que cuando  te mande al hospital en 30 segundos tu mamá no quiera demandarme como a tí.

Esos comentarios antes de la pelea son recurrentes en el ex campeón de boxeo y son los que ponen de los nervios a muchos nicaragüenses que le siguen.

No conozco, ni he conocido a un personaje que concite tanta antipatía y desprecio en Nicaragua y que además, se jacte por ello. Hace diez años confesó en una entrevista: Allá en mí patria son unos guatuseros (hipócritas), eso no me importa porque soy guerrero.

Las calificativos más suave que ha dicho la gente de Ricardo y aquellos que siguen más de cerca ese deporte han sido: es un tapudo, arrastrado y mentiroso.  No he encontrado todavía a nadie que hable bien de él y que destaque sus cualidades profesionales.

Sin embargo, creo que éste hombre es un juguete roto y que encarna sin pretenderlo, lo peor de los vicios de una parte de la sociedad nicaragüenses. Es machista, vulgar, irrespetuoso, oportunista, borracho y arrogante. Es también el espejo de una sociedad en la que nadie quiere verse, pero en la que muchos de alguna manera se miran reflejados.

Acostumbrados a vivir en un mundo en la que cada vez se valora más lo políticamente correcto, la gente no le critica tanto por lo que hace, sino por lo que dice. A muchos no les gustan los comentarios que hace, pero son los que normalmente usarían en una conversación con sus amigos. No se corta nada al hablar y machaca constatemente contra su adversario.

Mayorga tiene la capacidad de sacar a flote la doble moral de algunos nicas, pues aunque haya muchas personas que lo vivan atacando constantemente, cuando pelea, el país se mantiene en vilo.

Si la velada es en Nicaragua, el estadio se llena y gane o pierda, la gente está ahí apoyándole en silencio. No estoy tan seguro que todos los nicaragüenses que fueron a verle el sábado pasado salieran satisfechos con la derrota de Mayorga.

Al margen de todos sus conflictos con la justicia por maltratar a su pareja y  las discusiones sobre su militancia política (sandinista),  están las cosas buenas de este personaje nicaragüense amante de las carreras de carros.

A nadie se le ha de olvidar que a punto de golpes y sacrificios tuvo que salir de la pobreza. Y eso  creo que es meritorio para él y para cualquier otra persona. Como la mayoría de los boxeadores nicaragüenses procede de una familia pobre,  con problemas personales serios y con muchas limitaciones económicas.

Ricardo ha ganado más peleas de las que ha perdido, y aunque alguna vez dijo que es mejor ganar una batalla con un buen contrincante, que con un desconocido, creo que los hechos están ahí.

Tampoco hay que perder de vista que es un personaje y actúa como tal. Lo de las lágrimas después de la derrota y las disculpas al pueblo nicaragüense, puede que sean parte del guión o no, pero estoy seguro que el solo hecho de cuestionarlas es un indicativo del tipo de sociedad en la que nos movemos.

Ricardo Mayorga , ex campeón de boxeo. Nicaragua.

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El avión que terminó con la imagen de Chinchilla

Deylin Gutiérrez

De poco le sirvió a la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, el baño de popularidad que recibió tras la visita de su homólogo Barack Obama a principios de mayo a San José.

No había pasado todavía la resaca por la visita de Obama al país centroamericano, cuando la mandataria tuvo que enfrentarse a uno de los peores escándalos  de su administración.

El periódico La Nación y el Canal 9 de Costa Rica revelaron que la gobernante había utilizado en dos ocasiones un avión privado, propiedad  de la empresa petrolera THX Energy, fundada por un colombiano que supuestamente estaba ligado con el narcotráfico.

La presidenta asistió al funeral del fallecido presidente Hugo Chávez en Venezuela y a la boda de uno de los hijos del vicepresidente de Perú, Luis Liberman, en la aeronave que le ofreció, de manera gratuita, el empresario andino.

Al parecer, los miembros del gabinete de la mandataria, entre ellos el ministro de Comunicación, Francisco Chacón -quién renunció a su puesto a raíz del escándalo- habían sido engañados por el colombiano, quien se presentó ante ellos con una identidad falsa.

La popularidad de Chinchilla

La mandataria costarricense enfrenta su último año de gestión con una popularidad en números rojos y en medio de duras críticas de los más variados sectores sociales, políticos y empresariales.

Una encuesta publicada en marzo de este año señalaba que el 55 por ciento de los costarricenses desaprobaban la gestión de su presidenta, quien a menos de un año de entregar el poder, solo contaba con el respaldo del 12 por ciento de los ciudadanos entrevistados.

Los otros escándalos 

Carretera que construye Costa Rica a orillas del Río San Juan de Nicaragua. Imagen: La Prensa- Nicaragua

Carretera que construye Costa Rica a orillas del Río San Juan de Nicaragua. Imagen: La Prensa- Nicaragua

El caso del avión no ha sido el único que ha manchado la imagen del Gobierno costarricense, pero si el primero que afecta directamente a la seguridad de la presidenta y a la imagen del país centroamericano.

Durante varios meses, la administración de Chinchilla ha tenido que enfrentarse al escrutinio público de su país por el mal manejo en el conflicto con Nicaragua por el dragado en el Río San Juan.  Ese conflicto causó la salida del canciller René Castro y del  ministro de Seguridad Pública José María Tijerino.

El Gobierno ha sido criticado también por una cadena de corrupción en la construcción de una carretera fronteriza de 120 kilómetros a orillas del Río San Juan de Nicaragua.  Por ese caso fue destituido el ministro de Obras Públicas y Transporte (MOPT), de Costa Rica, Francisco Jiménez.

El proyecto de la carretera, considerado el más importante y costoso de la administración de Chinchilla (13.8 millones de dólares), empezó a construirse en 2011 sin planos, diseños y sin un estudio de impacto ambiental.

Otro de los casos que ha minado la popularidad del Gobierno de Chinchilla fue la concesión a una empresa brasileña para el mantenimiento, ampliación y explotación de una carretera que conectaría la capital costarricense con el norte y occidente del país.

El Gobierno tuvo que cancelar el contrato con la empresa constructora tras las múltiples críticas de expertos, ciudadanos y diputados de la oposición que rechazaban la forma en la que fue adjudicada la obra.

Si no pasa nada extraordinario, Laura Chinchilla, dejará la Presidencia el 8 de mayo del 2014. Con ella se van unos años de crecimiento económico, pero también cargará con el no tan agradable reconocimiento de haber encabezado el Gobierno que más protestas sociales a recibido en los últimos años.