México criminaliza a los niños inmigrantes de Centroamérica

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) acaba de denunciar, lo que  varias organizaciones mexicanas vienen señalando desde hace muchos años: México criminaliza a los niños inmigrantes de la región  centroamericana y  lejos de resolver un problema, lo ha agudizado.  Lejos de ser comprensivos con la situación de los migrantes, se vuelven   un obstáculo más , como si  a los mexicanos no les pasase lo mismo en los Estados Unidos.

El principal organismos de derechos humanos del continente ha presentado un informe en el propio territorio mexicano en el que acusa a las autoridades de ese país que,  tras constatar el  aumento de los niños migrantes, han hecho poco o nada para atajar esa problemática.

La CIDH ha señalado que la actuación de México frente a lo que ellos llaman  una crisis humanitaria ha sido contraria a los estándares internacionales de derechos humanos y a la propia constitución de ese país.

Felipe González, relator de la CIHD,  reconoció que “En México la situación no ha cambiado, persisten las violaciones sexuales  contra niñas, niños y adolescentes, los secuestros, las detenciones, las ejecuciones de migrantes, y muchas de esas violaciones son cometidas por policías, criminales comunes y el crimen organizado”.

La presentación del informe ha traído como consecuencia  que  el gobierno federal de México se haya comprometido a reorientar sus políticas migratorias ante los numerosos reportes de abusos y maltratos  de los inmigrantes.

Niños inmigrantes en "La bestia"

Pero todos sabemos, que a la hora de la verdad  esos son solo compromisos y que el comportamiento de México con los menores inmigrantes y con el resto de gente que pasa por su territorio depende más de lo que diga  Estados Unidos,  que de lo que hagan o digan ellos.

A raíz del escándalo con los menores inmigrantes, el periódico El Universal de México,  publicó una investigación periodística en la que denunciaba al  gobierno de ese país por negar el asilo a los niños, pese a tener constancia  del riesgo de deportarlos.

La publicación  señalaba que  en 2013 se detuvo  a 9, 893 niños procedentes de varios países centroamericanos, de los cuales solamente 50 obtuvieron el estatus de refugiados.  El resto (84%) fueron deportados y  solamente 1,493 se quedaron ahí porque tenían algún vínculo con un mexicano.

De enero a Julio de este año, las autoridades mexicanas han deportado  a 7,600  menores de Centroamérica y solamente 1 de cada 10 ha conseguido el asilo.

Pero a los organismos de derechos humanos de México, les preocupa  la política de detención y deportación sistemática de menores  no acompañados,  sin  saber  siquiera si se les aplicó un debido proceso de asilo  o se les deportó a pesar del riesgo.

El Centro de Derechos Humanos  Fray Matías de Córdova  denunció recientemente un caso que retrata  la difícil situación que atraviesan los menores inmigrantes en México.

Se trata de un joven de 17 años, originario de El Salvador,  quien intentó quitarse la vida colgándose de una sabana en un albergue para menores de Tapachula, en el estado de Chiapas. El muchacho huía de la violencia de su padrastro y de las amenazas de muertes de las pandillas y en el  centro era acosado por su aparente bisexualidad. Al adolescente le negaron el asilo.

Aunque las autoridades mexicanas se empeñen en decir que la migración de menores, no puede bajo ningún  concepto interpretarse como un problema de seguridad, y que no hay ninguna intencionalidad de violentar la integridad de éstas personas, la realidad dice lo contrario.

Hace tiempo ya,  que México perdió soberanía sobre sus  decisiones políticas en relación a los inmigrantes centroamericanos -si es que alguna vez las ha tomado- se ha plegado a los intereses de su vecino del norte y  ha ninguneado a los del sur sin recibir nada a cambio.

Si no es así, que se lo pregunten a los millones de mexicanos que llevan años esperando la famosa reforma migratoria para poder ser alguien en los Estados Unidos y que saben que no  será fácil, pues para los políticos del norte no hay amigos, si no intereses, y por ahora eso  no es una prioridad aunque quieran hacernos creer lo contrario. Lo triste de toda esta historia es que los mexicanos con tal de quedar bien con los Estados Unidos, son capaces de pelearse hasta con la misma virgen de Guadalupe a la que tanto veneran.

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Cambiar el lenguaje, para que no cambie nada

Aunque un año es un tiempo muy corto para evaluar los “posibles” cambios del Papa Francisco frente al Vaticano, habida cuenta que no sabemos hasta cuando ostentará ese cargo, he de decir dos cosas sobre este primer aniversario.

La primera, es que por mucho que se piense lo contrario, este Papa no ha cambiado nada del dogma de la Iglesia, ni creo que de momento lo vaya a hacer.

La segunda, y en las que muchos estarán de acuerdo conmigo, es que el Papa tiene mucho talante y que utiliza el lenguaje del marketing con una inteligencia comparable con la de David Axelrod, el estratega  que  llevó a Obama a la Casa Blanca.

Papa Francisco

Desde que lo eligieron en marzo del año pasado, Jorge Mario Bergoglio sabía lo que tenía hacer y cómo lo tenía que hacer. Sabía que había que echar a andar un exitoso plan de marketing para frenar el desangre de fieles, principalmente en aquellos lugares donde la Iglesia estaba perdiendo terreno.

Debía trabajar duro para reconquistar a las “ovejas descarriadas” que iban en aumento por culpa de los estados laicos, y neutralizar a las sectas evangélicas que crecieron en los últimos años principalmente en Latinoamérica.

El Papa era consciente de que si la Iglesia seguía lastrando las manzanas podridas de la corrupción con lo de las cuentas del Vaticano, las acusaciones sin parar de pedofilia y las intromisiones constantes en los asuntos públicos, la institución seguiría perdiendo credibilidad y adeptos.

Por eso, desde un inicio decidió dar un vuelco de timón en las formas de gestionar a esa vetusta institución. Y lo ha hecho muy bien, pero desde las formas y no desde el fondo como debería de ser.

Familia Papa Francisco

El Papa Francisco el segundo de pie a la izquierda

Desde las formas el Papa lo tenía claro. Necesitaba mostrarse como alguien novedoso, cercano a la gente, dicharachero, y sobre todo alejarse de la opulencia y el despropósito del  Vaticano.

Y entonces se inventó un guión que siguió al pie de la letra. El día de la elección salió a saludar al balcón con vestimenta blanca, sin parafernalias, muy distinta a las que solían usar sus antecesores en este tipo de actos.  En lugar de rezar mirando al público y rodearse de un inmenso coro, se arrodilló y pidió a sus fieles que rezaran por él.

No quiso vivir en el apartamento pontificio y prefirió la residencia de Santa Marta donde convive con más gente. Los famosos zapatos rojos que solían usar los Papas anteriores, los sustituyó por unos de color negro y gastados.

Pero en el fondo Bergoglio no ha cambiado nada. El único amago que ha hecho es intentar arreglar las cuentas oscuras del banco del Vaticano, por las presiones de la Unión Europea, y no porque tenga un interés especial en trasparentar el dinero de Roma.

Casi nunca se posiciona claramente sobre los temas relacionados con el dogma de la Iglesia, y cuando lo hace, recurre a la ambigüedad o a las buenas intenciones, para ser  políticamente correcto.

El Papa avión Brasil

Un ejemplo de esa ambigüedad fueron las declaraciones relacionadas con los homosexuales que dio a unos periodistas en el avión, cuando regresaba de Brasil, su primer viaje papal cuando dijo: “¿Quién soy yo para juzgar a un homosexual?”.

Esa respuesta que dio muchos titulares en la prensa mundial, dejó perplejos a muchos de los creían que algo estaba cambiando en el dogma de la Iglesia. Pero, la repuesta tenía trampa, y los medios cayeron en ella.

Esa retorcida respuesta obedecía a una  pregunta que no tenía nada que ver con los homosexuales en general, si no con los escándalos del “lobby gay del Vaticano”, que según se rumorea fueron los más interesados en echar a Benedicto XVI. El Papa evitó de esta manera entrar en conflicto con sus colegas.

Sobre el papel de las mujeres en  la Iglesia, más de lo mismo.  El Papa ha reconocido que éstas deberían tener una mayor presencia en esa institución, pero no ha da señales de que las cosas vayan a cambiar.

Se le olvida que esa reivindicación es tan antigua como la misma Iglesia, y que curiosamente su orden religiosa, es una de las que nunca ha admitido a las mujeres dentro de su estructura.

Por estos y otros temas polémicos para la Iglesia serán consultados los católicos en una encuesta mundial de 38 preguntas que ha lanzado el vaticano recientemente y que serán recogidas por las parroquias.

Sin embargo, no queda claro aún si los resultados de esa consulta sirvan para que la Iglesia de Roma se modernice, sea vuelva más tolerante, más abierta a la gente o si seguirá siendo como un hospital de campaña después de una guerra como la describió hace unos meses el mismo Papa.  De momento eso solo “Dios lo sabe”.

El muro contra la marihuana se esfuma en Latinoamérica

En los últimos meses hemos asistido a lo que sin duda alguna son los primeros pasos para que se derrumben las trabas contra la legalización de la marihuana en todo el continente americano. La realidad se está imponiendo más allá de  los discursos de la  vetusta clase política.

Las últimas noticias sobre este tema soplan del Caribe. Ahí los 15 Estados agrupados en el CARICOM han abierto un debate sobre la  legalización de esta planta con fines médicos, y quieren hacer de su producción una  industria que contribuya a mejorar la deprimida situación económica de esa región.

El bloque de países caribeños no han sido los únicos en abordar el tema de la legalización de la marihuana, lo ha hecho también el Comité de Justicia del Senado de los Estados Unidos en un debate histórico en el que por primera vez se discutió este asunto.

El Gobierno de Obama decidió recientemente no actuar en contra de aquellos Estados en los que es legal el consumo de la marihuana con fines médicos y de recreación, siempre y cuando esas medidas no contravengan la nueva estrategia central contra las drogas.

La Administración norteamericana  ha optado por unas políticas que estén basadas en la prevención y en la salud, y no en la persecución a los consumidores, que era  como lo estaban haciendo hasta ahora.

La  nueva posición del Gobierno estadounidense sobre este tema se dio a conocer hace unas semanas tras un largo silencio, después  de las elecciones del pasado 6 de noviembre, en las que los Estados de Colorado y Washington legalizaron la marihuana con fines de recreación.

En México,  tierra fértil del narcotráfico y de las narcoguerrillas  ya se han escuchado voces para legalizar esa droga.  En el país Azteca se ha abierto también un intenso debate sobre la legalización de la marihuana promovida por el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

 Las opiniones de los mexicanos se expusieron en un foro denominado: “De la prohibición a la regulación: nuevos enfoques sobre políticas de drogas” en las que participaron también especialistas de Holanda, Portugal, Suiza y organismos de derechos humanos.

Uruguay da el  paso en Latinoamérica

El pequeño país suramericano, que cuenta con más de tres millones de habitantes, ha conseguido lo que otros países llevan meses intentando.

 Uruguay ha aprobado un proyecto de ley para legalizar el consumo, la venta y la distribución de la marihuana. La propuesta de regulación fue ratificada con 50 votos a favor y 46 en contra, y permitirá al Estado uruguayo controlar el negocio del cannabis y dar  licencias a empresas para que la produzcan y la distribuyan.

El debate sobre la despenalización de las drogas se está imponiendo con fuerza en toda América y es la primera vez que un Estado del continente adopta una posición contraria a la política de Washington que fue el que diseñó, a principio de los años 70, los lineamientos para combatir el narcotráfico.

La medida adoptada por el país suramericano es un punto de inflexión importante en la lucha contra el narcotráfico y puede ser un modelo a seguir para varios países iberoamericanos que buscan desesperadamente alternativas para frenar la violencia en sus territorios.

El presidente de Uruguay, José Mujica (78 años) defendió la legalización de la marihuana en su país con estos argumentos: la sociedad se ha vuelto vieja al no comprender que las drogas siempre han estado ahí, que no las ha inventado el Gobierno y que existe un mercado ilegal que habrá que controlar.

“Yo soy antiguo y viejo… Nunca en mi vida probé un porro (cigarro de marihuana), pero me doy cuenta, me tengo que rejuvenecer las neuronas y darme cuenta, cuál es la vida de los muchachos” reconocía el mandatario hace unos días a la prensa.

El debate empezó en Guatemala 

Uruguay, Colombia y Guatemala, han sido los países iberoamericanos que han puesto en el debate público el tema de la despenalización de las drogas. Sin embargo, el primero que alzó la voz para hablar sobre ese fenómeno social fue el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina.

El mandatario guatemalteco propuso a la comunidad internacional que el problema de las drogas se abordará como un asunto de salud pública y como una alternativa para resolver el tema de la violencia en su país.

La región centroamericana que ha sufrido en los últimos años las consecuencias directas del narcotráfico es en la actualidad una de las zonas más violentas del mundo.

La propuesta de Pérez Molina tuvo resonancia en todo el continente americano, sin embargo nadie se atrevió a ponerle el cascabel al gato, solamente obtuvo velados apoyos a su propuesta, pero sin ningún resultado concreto.

Ricardo Mayorga , ex campeón de boxeo. Nicaragua.

El Matador

Hay en Nicaragua un personaje del que todos o una gran parte de la población habla, pero al que pocos tienen cariño o eso dicen. No se trata de un político, ni de un actor de telenovela, aunque algo hay en el asunto. Nació en Granada, alguna vez quiso ser alcalde de Managua y se hace llamar “El Matador”.

Se trata de Ricardo Mayorga. Un boxeador profesional nicaragüense (40 años),  campeón mundial en la categoría de peso wélter (147 libras) y  también en la mediano ligero (154 libras). En el país no destaca precisamente por su trabajo de soltar golpes y puñetazos, si no por sus comentarios vulgares, salidos de tono y muchas veces ofensivos. En algunas conferencias previas a las peleas se le veía  fumando cigarrillos con desparpajo.

Se retiró en el 2011, pero quería que los focos les siguieran iluminando. Este año empezó su carrera profesional en las Artes Marciales Mixtas (AMM), un deporte de combate que incorpora golpes y técnicas de otras disciplinas. El pasado 27 de Julio fue su segunda pelea en éste  tipo de deportes y se enfrentó al cubanoamericano René Level.

Usa poco las redes sociales, pero cuando las utiliza, lo hace con el mismo filo que cuando suelta cualquier insulto a su contrincante en una conferencia de prensa. A Level le advirtió por Twitter así: Espero que cuando  te mande al hospital en 30 segundos tu mamá no quiera demandarme como a tí.

Esos comentarios antes de la pelea son recurrentes en el ex campeón de boxeo y son los que ponen de los nervios a muchos nicaragüenses que le siguen.

No conozco, ni he conocido a un personaje que concite tanta antipatía y desprecio en Nicaragua y que además, se jacte por ello. Hace diez años confesó en una entrevista: Allá en mí patria son unos guatuseros (hipócritas), eso no me importa porque soy guerrero.

Las calificativos más suave que ha dicho la gente de Ricardo y aquellos que siguen más de cerca ese deporte han sido: es un tapudo, arrastrado y mentiroso.  No he encontrado todavía a nadie que hable bien de él y que destaque sus cualidades profesionales.

Sin embargo, creo que éste hombre es un juguete roto y que encarna sin pretenderlo, lo peor de los vicios de una parte de la sociedad nicaragüenses. Es machista, vulgar, irrespetuoso, oportunista, borracho y arrogante. Es también el espejo de una sociedad en la que nadie quiere verse, pero en la que muchos de alguna manera se miran reflejados.

Acostumbrados a vivir en un mundo en la que cada vez se valora más lo políticamente correcto, la gente no le critica tanto por lo que hace, sino por lo que dice. A muchos no les gustan los comentarios que hace, pero son los que normalmente usarían en una conversación con sus amigos. No se corta nada al hablar y machaca constatemente contra su adversario.

Mayorga tiene la capacidad de sacar a flote la doble moral de algunos nicas, pues aunque haya muchas personas que lo vivan atacando constantemente, cuando pelea, el país se mantiene en vilo.

Si la velada es en Nicaragua, el estadio se llena y gane o pierda, la gente está ahí apoyándole en silencio. No estoy tan seguro que todos los nicaragüenses que fueron a verle el sábado pasado salieran satisfechos con la derrota de Mayorga.

Al margen de todos sus conflictos con la justicia por maltratar a su pareja y  las discusiones sobre su militancia política (sandinista),  están las cosas buenas de este personaje nicaragüense amante de las carreras de carros.

A nadie se le ha de olvidar que a punto de golpes y sacrificios tuvo que salir de la pobreza. Y eso  creo que es meritorio para él y para cualquier otra persona. Como la mayoría de los boxeadores nicaragüenses procede de una familia pobre,  con problemas personales serios y con muchas limitaciones económicas.

Ricardo ha ganado más peleas de las que ha perdido, y aunque alguna vez dijo que es mejor ganar una batalla con un buen contrincante, que con un desconocido, creo que los hechos están ahí.

Tampoco hay que perder de vista que es un personaje y actúa como tal. Lo de las lágrimas después de la derrota y las disculpas al pueblo nicaragüense, puede que sean parte del guión o no, pero estoy seguro que el solo hecho de cuestionarlas es un indicativo del tipo de sociedad en la que nos movemos.

Ricardo Mayorga , ex campeón de boxeo. Nicaragua.

El avión que terminó con la imagen de Chinchilla

Deylin Gutiérrez

De poco le sirvió a la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, el baño de popularidad que recibió tras la visita de su homólogo Barack Obama a principios de mayo a San José.

No había pasado todavía la resaca por la visita de Obama al país centroamericano, cuando la mandataria tuvo que enfrentarse a uno de los peores escándalos  de su administración.

El periódico La Nación y el Canal 9 de Costa Rica revelaron que la gobernante había utilizado en dos ocasiones un avión privado, propiedad  de la empresa petrolera THX Energy, fundada por un colombiano que supuestamente estaba ligado con el narcotráfico.

La presidenta asistió al funeral del fallecido presidente Hugo Chávez en Venezuela y a la boda de uno de los hijos del vicepresidente de Perú, Luis Liberman, en la aeronave que le ofreció, de manera gratuita, el empresario andino.

Al parecer, los miembros del gabinete de la mandataria, entre ellos el ministro de Comunicación, Francisco Chacón -quién renunció a su puesto a raíz del escándalo- habían sido engañados por el colombiano, quien se presentó ante ellos con una identidad falsa.

La popularidad de Chinchilla

La mandataria costarricense enfrenta su último año de gestión con una popularidad en números rojos y en medio de duras críticas de los más variados sectores sociales, políticos y empresariales.

Una encuesta publicada en marzo de este año señalaba que el 55 por ciento de los costarricenses desaprobaban la gestión de su presidenta, quien a menos de un año de entregar el poder, solo contaba con el respaldo del 12 por ciento de los ciudadanos entrevistados.

Los otros escándalos 

Carretera que construye Costa Rica a orillas del Río San Juan de Nicaragua. Imagen: La Prensa- Nicaragua

Carretera que construye Costa Rica a orillas del Río San Juan de Nicaragua. Imagen: La Prensa- Nicaragua

El caso del avión no ha sido el único que ha manchado la imagen del Gobierno costarricense, pero si el primero que afecta directamente a la seguridad de la presidenta y a la imagen del país centroamericano.

Durante varios meses, la administración de Chinchilla ha tenido que enfrentarse al escrutinio público de su país por el mal manejo en el conflicto con Nicaragua por el dragado en el Río San Juan.  Ese conflicto causó la salida del canciller René Castro y del  ministro de Seguridad Pública José María Tijerino.

El Gobierno ha sido criticado también por una cadena de corrupción en la construcción de una carretera fronteriza de 120 kilómetros a orillas del Río San Juan de Nicaragua.  Por ese caso fue destituido el ministro de Obras Públicas y Transporte (MOPT), de Costa Rica, Francisco Jiménez.

El proyecto de la carretera, considerado el más importante y costoso de la administración de Chinchilla (13.8 millones de dólares), empezó a construirse en 2011 sin planos, diseños y sin un estudio de impacto ambiental.

Otro de los casos que ha minado la popularidad del Gobierno de Chinchilla fue la concesión a una empresa brasileña para el mantenimiento, ampliación y explotación de una carretera que conectaría la capital costarricense con el norte y occidente del país.

El Gobierno tuvo que cancelar el contrato con la empresa constructora tras las múltiples críticas de expertos, ciudadanos y diputados de la oposición que rechazaban la forma en la que fue adjudicada la obra.

Si no pasa nada extraordinario, Laura Chinchilla, dejará la Presidencia el 8 de mayo del 2014. Con ella se van unos años de crecimiento económico, pero también cargará con el no tan agradable reconocimiento de haber encabezado el Gobierno que más protestas sociales a recibido en los últimos años.

¿Quién está ganando con la tregua de las maras?

Por Deylin Gutiérrez

Para ciertos sectores de la población salvadoreña, las maras le están ganando el pulso al Gobierno en la famosa tregua que decretaron hace ya más de un año. Y creo que llevan algo de razón.

La Policía salvadoreña registró el año pasado 2,576 personas asesinadas en ese país centroamericano, es decir 1,795 menos que los ocurridos en el 2011. Según las autoridades, esa disminución se debió a la negociación entre los jefes de las pandillas y a la actuación policial.

Sin embargo,  diversos sectores consideran que los pandilleros no han dejado de matar, si no que han cambiado el modus operandi. Ahora, en vez de dejar a los muertos tirados en las calles, los entierran o los hacen desaparecer.

La Procuraduría para la Defensa de Derechos Humanos (PDDH) de El Salvador reconoce que las desapariciones son una nueva forma de expresión de violencia y de inseguridad en ese país, y desconoce  a  qué hechos atribuir ese nuevo fenómeno social.

El Instituto de Medicina Legal (IML) salvadoreño registró el año pasado 1, 612 desapariciones en todo el país,  48 menos que las reportadas por la Policía.

De esas personas, más de un centenar aparecieron muertas y  más de 600 siguen en paradero desconocido. Los desaparecidos  son jóvenes de entre 17 y 30 años. En 2013 esa cifra ha ido en aumento en algunos barrios casi en un 50 por ciento.

Pero el argumento de más peso que tienen los salvadoreños para dudar de la tregua es el tema de la extorsión.  Los pandilleros nunca han dejado de chantajear e imponer el miedo en los barrios que dominan a cambio de dinero.

El Gobierno por su parte continúa con su opacidad informativa sobre la negociación, lo que a juicio de algunos expertos hace que los pandilleros sean los que marquen las pautas a seguir.

Si las cosas continúan como hasta ahora es difícil pensar que la violencia en El Salvador, será cosa del pasado, lo que sí está claro es que de momento, la historia sobre este “proceso de paz” la  seguirán escribiendo los delincuentes desde la cárcel.

Obama, las armas y Centroamérica

armas Centroamerica

Deylin Gutiérrez

No sabemos si llegarán a buen puerto, pero la ofensiva contra las armas que lanzara recientemente el presidente Obama beneficiará de alguna manera a la seguridad de México y Centroamérica.

Las autoridades de la región se han quejado de que la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado no tendría sentido mientras los Estados Unidos no pusiera de su parte en el tema. Y en eso llevaban razón.

Sostienen que no es posible que en la batalla contra la delincuencia organizada, la región ponga los muertos y que los Estados Unidos -que es el último eslabón de la cadena sangrienta- solamente hagan declaraciones de buenas intenciones para atajar el problema.

Sobre todo cuando el mismo Obama reconocía públicamente que el 90 por ciento de las armas que obtienen los criminales mexicanos -y que luego se han trasladado a Centroamérica– provienen de los Estados Unidos.

La causa de la inseguridad de la región la tienen en parte las armas. Las legales y las ilegales. Las que entran y salen sin ningún control, y que en alguna ocasión fueron introducidas por el mismo gobierno de los Estados Unidos, como  es  el caso Fast and Furious  en el que miles de armas entraron de manera ilegal en México.

Un estudio sobre la delincuencia organizada en Centroamérica y el Caribe elaborado por la Naciones Unidas en  septiembre del 2012 refiere que el 77 por ciento de los homicidios ocurridos en la región se producen con armas de fuego y que detener el flujo de armas hacia los criminales  debería ser una prioridad para las autoridades.

La mayoría de armas que hay en la región han sido compradas legalmente en los Estados Unidos. Aunque algunas fueron traficadas, muchas de éstas son importadas con sus documentos en regla y sólo más tarde son desviadas al uso ilícito.

En general los rifles de asalto, no son los que más se utilizan en la delincuencia urbana. Sí lo son las pistolas, por ser más fáciles de ocultar, más fáciles de usar a corta distancia y más efectivas para casi todas las tareas de los criminales.

El informe de la ONU calcula que en Centroamérica hay unos 2.2 millones de armas de fuego registradas,  de las cuales 870 mil están en manos de las fuerzas de seguridad y 1.4 millones están registradas por civiles.  Además estima que hay unos 2.8 millones de armas  que no están controladas.

En Centroamérica no habría necesidad de traficar armas, si tomamos en cuenta que ya están aquí. Son en muchos casos, una herencia de la guerra de los años 80 y 90. Sin embargo, en la coyuntura actual la ubicación de esas armas y su demanda  no es la misma.

Salvo en circunstancias excepcionales, no hay una relación directa entre las armas de fuego de alto calibre y los homicidios ocurridos en la zona. La mayoría de  los crímenes se producen con armas cortas.

En Honduras, uno de los países más violentos del mundo,  el 63 por ciento de las pistolas incautadas entre 2008 y 2011 fueron las de 9mm y solamente se incautaron un 4 por ciento de los rifles de asalto. Lo que determina que el problema no son los rifles de asalto si no los revólveres.

Está por verse si esas medidas que anunció el presidente Obama van a surtir efecto en una región que se desangra todos los días por la violencia y el crimen organizado. Lo único que está claro  es que no será una batalla fácil para el presidente estadounidense y que en el camino pueden pasar muchas cosas.